| “La grasa [del procedimiento de UltraShape™] es finalmente procesada por los medios fisiológicos y metabólicos naturales del cuerpo que se ocupan de la grasa durante la pérdida de peso.” |
Spencer A. Brown, PhD,
Director of Plastic Surgery Research
UT Southwestern Medical Center |
¿Qué pasa con la grasa eliminada después del tratamiento con UltraShape?
Después de la desintegración del tejido adiposo, la grasa liberada y los desechos celulares se eliminan mediante los procesos endógenos. Las adiposidades consisten principalmente de glóbulos lípidos ricos triglicéridos, que comprenden 80-90% del volumen de adiposo. El citoplasma escaso se estruja a un lado de la célula. El colesterol comprende solo 2-3% del contenido adiposo. El resto del contenido es principalmente agua, con pequeñas cantidades de proteínas y ácidos del núcleo.
Los triglicéridos liberados después del tratamiento son absorbidos lentamente. Mediante una a combinación de eventos metabólicos y circulando hacia la circulación sistemática, reentran al banco común de lípidos del cuerpo. Cada molécula de triglicérido se metaboliza por enzimas endógenas lipasa a glicerol y tres moléculas de ácidos grasos libres. El glicerol, que es soluble en agua, se absorbe por el sistema circulatorio y se recicla para energía. Los ácidos grasos, que son hidrofóbicos, son acarreados por proteínas de transporte o acompañantes, predominantemente albúmina, y transferidos al hígado, donde son procesados como cualquier otro ácido graso, incluyendo ácidos grasos de alimentos. Todo triglicérido no metabolizado está destinado a acarrear proteínas o lipoproteínas complejas y a transformarse en parte del banco lipoproteínico total del cuerpo.
Es importante tomar nota que la cantidad de triglicéridos liberados después de un procedimiento con UltraShape es muy pequeña en relación con la capacidad relativa del cuerpo de manejar lípidos, y que en estudios clínicos no se han observado cambios en los sueros lípidos. De hecho, los resultados del estudio clínico controlado en varios centros revisado y publicado por colegas y otros estudios clínicos independientes han demostrado que los triglicéridos liberados no se acumulan en la sangre o en el hígado implicando un alcance clínico significante
